Ridículo histórico en el Camp Nou, los periodistas denuncian el estado lamentable de las instalaciones

Los periodistas que cubrieron el encuentro del Barça frente al Oviedo denunciaron que la lluvia empapó la zona de prensa

Alejandro Moreno Carrillo
Periodista
26 de Enero de 2026 a las 9:50
Lluvia en el Camp Nou y la zona de prensa inundada
Lluvia en el Camp Nou y la zona de prensa inundada

El Camp Nou vivió una noche para olvidar. Y no por lo que ocurrió sobre el césped. Las críticas llegaron desde la grada y, sobre todo, desde la zona de prensa. Periodistas de varios medios denunciaron en directo el estado lamentable de las instalaciones tras las intensas lluvias.

Las imágenes y los testimonios no dejan lugar a dudas. Goteras, charcos, equipos empapados y condiciones impropias de un estadio que aspira a ser referencia mundial. El enfado fue generalizado.

Radios empapadas y retransmisiones en riesgo

En Carrusel Deportivo, Lluís Flaquer relató la situación con claridad. Se mojaron. Literalmente. Los aparatos de retransmisión acabaron empapados por el agua que caía sin control desde el techo. Un problema grave si se tiene en cuenta que las radios pagan cifras muy elevadas por poder retransmitir desde el estadio.

No fue un caso aislado. Otras cadenas y medios escritos también sufrieron las mismas condiciones. Ordenadores inutilizados. Mesas encharcadas. Técnicos improvisando soluciones para poder seguir trabajando.

Marcos López, uno de los periodistas con más experiencia cubriendo al Barça, fue contundente. “Cubro el Barça desde 1987 y NUNCA me he mojado tanto”, afirmó. Y lanzó una reflexión preocupante: “Si esto pasa en el minuto 45, igual no hubiera habido transmisión”.

Goteras incluso con sol y aficionados huyendo

Santi Giménez añadió otro detalle revelador. “Cuando hacía sol, ya había goteras por las lluvias del día anterior”, confesó. Una muestra de que el problema no fue puntual ni causado solo por la tormenta del momento.

Un vídeo difundido por El Chiringuito terminó de encender la polémica. En él se observan auténticas cascadas en los aledaños del estadio. Zonas anegadas. Y a muchos aficionados marchándose antes del final, empapados y cansados de la situación.

La zona de prensa, según se aprecia en las imágenes, presentaba charcos inmensos. Trabajar allí se convirtió en una odisea. Portátiles inutilizados. Material electrónico dañado. Y una sensación de abandono difícil de justificar.

El Camp Nou quedó retratado. Un ridículo histórico que vuelve a poner en el foco la gestión de unas instalaciones que, para muchos, ya no están a la altura del nombre que representan.