Kylian Mbappé ha dejado un mensaje que ha corrido como la pólvora en Valdebebas. El francés, preguntado por Michael Olise, con la Selección no dudó en elogiarlo. “Se ganó su lugar muy rápido. Se integró a la cultura. Creció en Inglaterra, pero el mérito es suyo. Está demostrando compromiso y honor”, dijo el ’10’. Una frase que, en el Madrid, muchos han interpretado como algo más que un simple cumplido.
Porque la situación con Vinicius vive un momento delicado. El brasileño no está cómodo. Ni con su contrato ni con el papel que siente que tiene ahora en el equipo. Y eso ha encendido todas las alarmas. El club no está dispuesto a bailar al ritmo de sus exigencias. Si llega el punto de tomar una decisión fría, la tomarán.

Y en ese contexto aparece el nombre de Olise. El extremo del Bayern está en la agenda blanca desde hace meses. Gusta a todos: a la dirección deportiva, al cuerpo técnico y, por lo que parece, también a Mbappé. Su temporada en Alemania ha sido una declaración de intenciones. Electricidad, gol, pausa y un uno contra uno de élite. Un perfil que encaja a la perfección en el proyecto que diseña Xabi Alonso.
Un plan claro si Vinicius sale
En el club ya se visualiza un escenario concreto. Si Vinicius acaba saliendo, Rodrygo volvería a su banda natural: la izquierda. Y la derecha quedaría libre para Olise. Es justo la zona donde más brilla el jugador del Bayern, donde ha hecho daño a todas las defensas de la Bundesliga.
No es una operación sencilla. Ni mucho menos. En Múnich lo consideran fundamental. Es, junto a Harry Kane, uno de los jugadores más determinantes del equipo. Y el Bayern no es precisamente un club que regale talento. Además, el Liverpool también está al acecho.

Un movimiento que puede sacudir el mercado
Aun así, en el Real Madrid saben que los grandes fichajes nacen en momentos de tensión. El elogio de Mbappé no ha pasado desapercibido. Tampoco la incomodidad de Vinicius. Todo está en la mesa. Y el nombre de Olise empieza a sonar cada vez más fuerte en los pasillos del Bernabéu.