El Barcelona es un polvorín, palo tremendo de Éric García a Hansi Flick

Éric García señala el caos táctico tras el 3-0 en Londres y destapa la tensión creciente dentro del vestuario azulgrana

Alejandro Moreno Carrillo
Periodista
26 de Noviembre de 2025 a las 13:5
Eric García y Hansi Flick en Stamford Bridge
Eric García y Hansi Flick en Stamford Bridge

El ambiente en el Barcelona está ardiendo. La derrota en Stamford Bridge no solo dejó un 3-0 doloroso. También abrió una grieta enorme dentro del vestuario. Y Éric García, normalmente prudente, lanzó un mensaje que retumba todavía hoy.

El central fue claro. Muy claro. “Teníamos que correr detrás del balón”, dijo en zona mixta. Una frase dura. Una frase que señala directamente al planteamiento de Hansi Flick. Y una frase que, en el Barça, ha sentado como un mazazo.

Eric García en Stamford Bridge
Eric García en Stamford Bridge

El equipo viajó a Londres con dudas. Y volvió con certezas… pero negativas. El Chelsea fue muy superior desde el primer minuto. Más ritmo. Más intensidad. Más orden táctico. El Barça aguantó como pudo. Y eso que la expulsión de Ronald Araujo antes del descanso dejó aún más desnudo al equipo.

El vestuario estalla

Los jugadores salieron tocados. Hundidos. Superados. No por el marcador, sino por la sensación de inferioridad. “Ellos encontraban siempre al hombre libre”, lamentó Éric. Lo repitió varias veces. La idea estaba clara: el plan de Flick no funcionó.

El vestuario había detectado el problema desde el inicio. El Chelsea salía de la presión con facilidad. El Barça llegaba tarde a cada duelo. A cada segunda jugada. A cada pase entre líneas. Lo dijo el propio central: “Si vas al duelo y no lo ganas, es imposible competir”.

La segunda parte fue aún peor. Con uno menos, el equipo no logró mantener la posesión ni unos segundos. Rashford, que vivió el desastre desde dentro, fue igual de crítico: “Era muy difícil sostener el balón. Lo perdíamos enseguida”.

Los jugadores del Barça tras uno de os goles del Chelsea
Los jugadores del Barça tras uno de os goles del Chelsea

El golpe psicológico definitivo llegó con el 2-0. Ahí se acabó todo. El Barça intentó aguantar. Intentó salir a la contra. Intentó reaccionar. Pero no pudo. El Chelsea era un vendaval y el Barça, un equipo resignado.

Flick, en el punto de mira

El técnico alemán intentó restar dramatismo. Habló de la expulsión. Habló de detalles. Habló de “cosas positivas”. Pero dentro del vestuario no compraron ese discurso. La sensación fue otra: desorden, desconexión y falta de respuestas.

Éric García, sin querer incendiar nada, terminó encendiendo todo. Sus palabras dejaron al aire una realidad incómoda: el Barça no compite bien en los partidos grandes. Ni física ni tácticamente.

El polvorín ya está encendido. Stamford Bridge no solo deja una derrota. Deja un aviso. Un aviso muy serio para Flick.