El Real Madrid tiene nuevo objetivo para reforzar el centro de su defensa. Y no es ni William Saliba ni Ibrahima Konaté. El nombre que más interés ha despertado en las oficinas de Valdebebas es Cristhian Mosquera, central del Valencia.
El joven defensor gusta, y mucho, al club blanco. Juni Calafat lleva tiempo siguiéndole de cerca. Su informe ha sido positivo y, según fuentes cercanas, Xabi Alonso ya ha dado el visto bueno a su posible incorporación.
Una de las claves del interés es su situación contractual. Mosquera termina contrato en 2026 y si no renueva, el Valencia le situará en el mercado. En otras palabras: le queda un solo año “real” de contrato y eso hace que su fichaje sea más accesible.

En el Valencia están ante una encrucijada. O logran renovarle o tendrán que venderle este verano. El club necesita ingresos y, si no hay acuerdo, su salida será inevitable.
Leipzig e Inter también lo quieren
El central ha llamado la atención en Europa. El Leipzig fue de los primeros en preguntar por él. Ahora, según La Gazzetta dello Sport, también el Inter de Milán lo tiene en su radar. Su perfil encaja en muchos equipos por su físico, proyección y madurez pese a su juventud.
Mosquera es el jugador con más valor de mercado de la plantilla ché. Transfermarkt lo tasa en 30 millones de euros, aunque el Valencia aceptaría una cifra inferior si no se logra renovar.
Para el Real Madrid, Mosquera representa una oportunidad de mercado. Tiene solo 20 años, es internacional con España y ya suma experiencia en Primera. Además, podría ocupar ficha de canterano por su formación en España.

El Madrid valora su encaje
En el club ven con buenos ojos una operación similar a la de Fran García: ficharle y dejarle cedido un año más si hiciera falta. También se estudia su incorporación inmediata si hay alguna salida en defensa.
Ni Saliba ni Konaté. El elegido puede ser Mosquera, un central que gusta, encaja y está en el punto de mira de los grandes. Y el Real Madrid ya ha dado el primer paso.