César Sánchez estuvo muy cerca de dar un paso decisivo fuera de los terrenos de juego. El ex guardameta del Real Madrid y del Real Zaragoza, hoy con 54 años, negoció en 2021 su entrada en el accionariado del club aragonés en una operación que llegó a estar muy avanzada, pero que finalmente no se cerró.
La iniciativa partió del entorno de la familia Alierta, entonces accionista mayoritaria del Real Zaragoza. En concreto, César Alierta impulsó conversaciones con César Sánchez y Ander Herrera para reforzar la estructura del club con capital y gestión deportiva. La propuesta parecía encarrilada.
Una inversión con poder real
El plan contemplaba una aportación cercana a los tres millones de euros. No se trataba solo de una entrada simbólica. Tanto César Sánchez como Ander Herrera aspiraban a tener peso directo en la gestión, con competencias sobre la dirección deportiva y la dirección general.

La idea era clara. César asumiría el día a día del club, aprovechando su pasado como jugador del Zaragoza entre 2005 y 2008 y su conocimiento del fútbol profesional. Ander Herrera, todavía en activo, mantendría un papel más estratégico.
Las conversaciones avanzaron durante meses. Sin embargo, aparecieron obstáculos legales y desacuerdos en el reparto de funciones. Detalles que, con el paso del tiempo, se volvieron insalvables y acabaron frenando la operación.
Un tercer intento que tampoco prosperó
Aquella negociación fue el tercer intento de Ander Herrera por entrar en el accionariado del club de su vida. En los dos anteriores, la familia Alierta nunca terminó de ver clara la fórmula. En 2021, el contexto parecía distinto, pero el desenlace fue el mismo.

También se valoró una entrada conjunta con un fondo de inversión internacional, vinculado al entorno de CVC. Esa vía tampoco prosperó por conflictos de competencias internas.
Paralelamente, el Real Zaragoza estudiaba otras ofertas de compra, como la presentada por Spain Football Capital. Ese escenario terminó de enfriar una operación que apuntaba alto, pero que nunca llegó a firmarse.
Hoy, cinco años después, la historia queda como una oportunidad perdida. Un proyecto ambicioso que pudo cambiar el rumbo del club y que tuvo a César Sánchez, ex portero del Real Madrid, a un solo paso de convertirse en accionista de un histórico del fútbol español.