El Barcelona vuelve a estar en el centro del caos. Y, cómo no, Joan Laporta vuelve a ser el protagonista de una gestión que hace aguas por todos lados. La última víctima de este desastre económico podría ser Raphinha, un jugador clave para Hansi Flick… pero convertido ahora en moneda de cambio por la pésima planificación azulgrana.
El Newcastle United ha olido sangre. Y va a atacar sin miramientos. El club inglés prepara una oferta fuerte, aunque muy lejos de lo que debería valer un jugador de nivel Premier. Pero el Barça no está en posición de negociar. Necesita dinero. Urgente. Y eso convierte al brasileño en una salida casi obligada.
Raphinha, con 28 años, vive uno de sus mejores momentos desde que llegó al Camp Nou. Ha recuperado ritmo, decisión y presencia ofensiva. En un equipo lleno de dudas, es de los pocos que aporta algo distinto. Pero ni eso importa. La situación económica es tan delicada que el Barça podría verse forzado a aceptar una cifra muy inferior a lo esperado. Una ganga para la Premier. Un bochorno para Laporta.

Un Barça sin control y un presidente sin respuestas
La dirección deportiva, con Deco al frente, insiste en que Raphinha es vital. Flick también lo considera un pilar. Pero Laporta necesita ventas antes del 30 de junio. Y no hablamos de ingresos pequeños. Hablamos de operaciones que permitan sobrevivir a un club que continúa atrapado entre palancas, deuda y promesas incumplidas.
Mientras tanto, el Newcastle prepara una oferta que, en condiciones normales, el Barça ni se plantearía escuchar. Pero estas no son condiciones normales. El club azulgrana está contra las cuerdas. Y todo el mundo lo sabe.
Raphinha podría salir por un precio ridículo comparado con su valor real. Una operación que, de confirmarse, volvería a dejar en evidencia la incapacidad de Laporta para sostener un proyecto competitivo sin tener que regalar talento.

El ridículo puede agrandarse
Si el Barça lo vende, tendrá que buscar sustituto. ¿Con qué dinero? Esa es la pregunta. Adeyemi suena, pero su coste no es precisamente bajo. Otras opciones están descartadas. Laporta ha llevado al Barcelona a un escenario en el que vender barato y comprar caro parece ser la única ruta.
El mercado ni ha empezado y, de nuevo, el Barça ya está en problemas. Raphinha puede salir. El Newcastle espera. Y Laporta vuelve a dejar al club expuesto. Otra vez.