El Real Madrid dio un golpe sobre la mesa en La Cerámica. Ganó, convenció y, sobre todo, mandó un mensaje claro a la Liga. El 0-2 ante el Villarreal permite al equipo blanco dormir como líder provisional de Primera División y meter toda la presión posible al Barcelona, obligado ahora a ganar al Oviedo para no perder comba.
No fue un partido brillante en lo estético. Tampoco lo necesitó. El Madrid de Álvaro Arbeloa entendió perfectamente qué pedía el encuentro y respondió con una versión mucho más compacta, solidaria y competitiva. Una de esas actuaciones que sostienen títulos.
Un once con matices y una idea clara
Arbeloa apostó por un once con varias novedades. Güler y Mastantuono aparecieron de inicio, mientras Carreras regresó tras cumplir sanción. Cambios medidos, pero con una idea clara: competir desde el orden y la intensidad.
El arranque fue eléctrico. Villarreal y Madrid se tantearon sin demasiado control. Los errores en salida de Camavinga y Güler pudieron costar caro, pero el conjunto blanco sobrevivió al primer arreón local.

Con el paso de los minutos, el submarino amarillo ganó presencia con balón. Aun así, las ocasiones más claras del primer acto fueron madridistas. Vinicius rozó el gol con un disparo cruzado y Güler obligó a Luiz Junior a intervenir. Poco más en una primera parte de desgaste.
Mbappé decide y el Madrid sentencia
Tras el descanso llegó el golpe definitivo. Mbappé, siempre Mbappé. El francés aprovechó un mal despeje para adelantar al Madrid con un disparo certero entre las piernas del portero. El Villarreal intentó reaccionar, pero el equipo blanco supo enfriar el partido.
El Madrid se juntó, defendió con oficio y no concedió espacios. En el descuento, un penalti permitió a Mbappé firmar su doblete y cerrar el 0-2. Partido sentenciado. Liderato provisional asegurado.

Manolo Lama pone nota al nuevo Madrid
En el Tiempo de Opinión, Manolo Lama fue claro. Muy claro. “Es el Madrid más solidario que hemos visto en toda la temporada”, aseguró el narrador, destacando el compromiso colectivo del equipo.
Lama insistió en una idea clave: “Cuando los jugadores meten la pierna, luchan y corren, es muy difícil que el equipo pierda”. No habló de brillantez. Habló de actitud, orden y esfuerzo.
Y ahí está la clave de este Madrid. Talento siempre ha tenido. Ahora, con Arbeloa, parece haber recuperado algo igual de importante: el hambre.