Júlio Baptista, ex futbolista del Real Madrid, entre otros equipos, se sinceró en una entrevista que concedió al diario El Español. El brasileño destacó el papel que jugí su madre para que no se fuera por el mal camino y estuviera centrado plenamente en el deporte.
Baptista, que ahora es entrenador, no pudo ser más sincero con sus declaraciones y reconoció que estuvo cerca de meterse en el mundo de las drogas. Todo ello por tener a su alrededor a personas inadecuadas.

"Mi madre me ha dado todo. Trabajaba mucho y yo crecí con mis abuelos porque se separó de mi padre, yo no le conozco, y la verdad es que ha sido madre y padre. Todo lo que soy y en lo que me he convertido como hombre se lo debo a ella. Es la persona más importante en mi vida y consiguió encaminar mi infancia y mi futuro de una manera positiva, para sacarme de cosas peligrosas y que no acabase en las drogas ni con malas compañías. Siempre me ha enseñado que el deporte es una de las mejores cosas que existe.
Un barrio muy complicado
Todo esto que pudo vivir Baptista durante su infancia y adolescensia tiene que ver con su barrio, que era muy peligroso para esas personas sin cabeza y sin rumbo: "Cuando eres joven no sabes cómo es el mundo y la cantidad de personas malas que hay. En Sao Paulo, donde pasé mi infancia, había mucha droga y yo me pasaba mucho tiempo en la calle jugando al fútbol. Esto le daba miedo a mi madre e hizo todo lo posible para que jugase en las instalaciones del Sao Paulo FC. Si mi familia no me hubiese llevado por el buen camino hubiese sido complicado poder llegar a donde llegué", sentenció.

Por tanto, la historia de Baptista viene bien para que los adolescentes se den cuenta que esas sustancias no dejan nada bueno, al igual que las malas compañías. El brasileño conquistó una Liga y una Supercopa de España con el Real Madrid en la temporada 2007/2008.