Aurélien Tchouaméni llegó al Real Madrid en el verano del 2022 y, a pesar de todas las dudas que generó su juego, el francés ya es un pilar fundamental en el conjunto blanco. Es un fijo en las alineaciones y todos los entrenadores que ha tenido en el club lo han alabado.
Su posición natural es la de centrocampista, pero también se le ha visto jugar en el eje de la defensa. En más de una ocasión, ha salvado la papeleta como central, demostrando así su polivalencia. En la zona noble de Chamartín están satisfechos con su rendimiento.

Bien es cierto que hubo unos meses de duda y es que su rendimiento no estaba a la altura de las expectativas. De hecho, el Bernabéu le llegó a señalar al comienzo del 2025. No obstante, fue capaz de cambiar los pitos por aplausos. Él ha reconocido que esos silbidos le vinieron bien para reconducir la situación.
Hoy en día está en la élite futbolística, pero de pequeño no practicaba fútbol, sino judo. Era un gran aficionado de este deporte y lo realizaba con frecuencia. Pese a ello, los derroteros de su vida lo llevaron por otros lares y lo cierto es que no le está yendo nada mal.
Un gran aficionado de la NBA
Asimismo, Aurélien Tchouaméni también es un gran aficionado del baloncesto, especialmente de la NBA. De hecho, se le ha visto en varias ocasiones viendo partidos en directo, demostrando así que es realmente un gran aficionado.

En el seno de la entidad merengue destacan su fortaleza mental y la madurez que presenta en todo momento. Prueba de ello es que personas cercanas a él destacan que suele tener un cuaderno en el que refleja todos sus pensamientos, siendo esto un aspecto importante para reforzar su mentalidad positiva.