Tras la contundente victoria del Real Madrid ante el Kairat Almaty (0-5) en la fase de grupos de la Champions League, no faltaron las reacciones polémicas por los errores cometidos por algunos jugadores. Uno de los más señalados fue Vinícius, a quien el veterano presentador Paco González no dudó en criticar de forma tajante.
El episodio ocurrió cuando el conjunto blanco aún empataba a cero y se presentó una clara ocasión para que Vinícius marcará con una vaselina frente al portero rival. La jugada, que podía haber sido un punto de inflexión temprano en el partido, se fue desviada, ante la mirada de aficionados y comentaristas. Fue en ese momento cuando Paco González, en su intervención en Cadena COPE, sentenció que el brasileño "ha hecho una mierda" con esa acción.
Más allá de ese comentario duro, Paco González intentó suavizar su crítica al señalar que errores como perder balones "tontos" pueden ser perdonables, siempre y cuando el jugador sea capaz de resarcirse con acciones decisivas después. Sin embargo, consideró que en este caso esa ocasión fallida no tiene excusa, dada su claridad y momento en el partido.

VINÍCIUS SIGUE SIENDO LA SEGUNDA ESPADA
Vinícius, que no logró anotar en este encuentro, sí volvió a contribuir al juego con asistencias, especialmente gracias a compañeros como Kylian Mbappé. Sin embargo, el delantero francés no pudo aprovechar ese buen pase. Pero precisamente la producción ofensiva del Madrid —cinco goles en ese choque— hace que los fallos individuales destaquen aún más
El contraste es significativo: un equipo dominante y efectivo en la mayoría de sus ataques, y una jugada desperdiciada por una de sus estrellas que sirve como argumento para críticas duras desde el micrófono. La victoria, por supuesto, mitiga las críticas, pero no las hace desaparecer.

Este episodio vuelve a poner la lupa sobre Vinícius y su rendimiento en los momentos decisivos. Quejas como la de Paco González son parte del costo de estar en un club tan exigente como el Real Madrid, donde cada acción se ve con lupa. Pero también sirven para recordarle al brasileño que en partidos como estos no hay margen para errores si se aspira a marcar la diferencia.