El Atlético de Madrid ha movido ficha y ha preguntado por “Bellingham”… pero no por Jude. La llamada tiene truco: el objetivo real es Jobe, el hermano pequeño. Un jugador que el Real Madrid también ha seguido de cerca, aunque sin dar un paso definitivo. Y ahora, con el Atleti apretando, la historia se pone interesante.
Jobe Bellingham, 20 años, sigue buscando su sitio en el fútbol alemán. En el Sunderland brilló. En el Borussia Dortmund, no tanto. Le está costando entrar en la dinámica del equipo y sus minutos han ido cayendo con el paso de las semanas. Eso ha despertado el olfato de varios clubes y dos de ellos están a 15 minutos de distancia.
El Atlético ve una oportunidad y el Real Madrid observa de lejos, sin intención de pujar, pero dispuesto a escuchar si el precio encaja para dejar vía libre.
El Atleti quiere convencerlo rápido
En el Metropolitano creen que Jobe puede explotar bajo la batuta de Simeone. Gusta su físico. Gusta su energía. Y gusta que pueda jugar por dentro o llegar desde segunda línea.

El mensaje del club es claro: tendría minutos desde el principio. Confianza. Un rol. Algo que en el Dortmund no ha tenido. Simeone lo ve como un jugador moldeable y con margen para convertirse en un futbolista muy útil dentro de su estilo. Y eso, en los despachos rojiblancos, pesa mucho.
El Real Madrid no se lanza… pero no cierra la puerta
En Valdebebas conocen bien al chico. Jude ha hablado maravillas de él más de una vez. Pero el club no está por acelerar. No ahora. No en este momento del proyecto.
Aun así, si Jobe pide salir y llega una oferta fuerte del Atlético, el Real Madrid no pondría problemas. No competiría por él. El interés existió, pero nunca pasó de una observación a largo plazo. No habrá operación por Jude, no habrá giro inesperado. Solo un “si el Atleti quiere, adelante”.

Jobe necesita un entorno donde crecer sin presión, y eso tanto en el Real Madrid como en el Atlético lo saben. El Dortmund escuchará propuestas puesto que el jugador quiere minutos y la Liga sería un buen escaparate.
Las próximas semanas definirán si el hermano pequeño de Jude sigue en Alemania… o si cruza las puertas de un grande en España. Lo único seguro es que en Madrid, por un motivo o por otro, el apellido Bellingham vuelve a acaparar portadas.