En Valdebebas ya se respira otra vez ambiente de mercado. Y en esta ocasión, el protagonista tiene nombre y apellido: Nico Schlotterbeck. El central del Borussia Dortmund ha pasado de sonar como opción lejana a colocarse en la primera línea de la carpeta defensiva del Real Madrid.
Los alemanes empiezan a asumir que retenerlo más allá de este verano puede ser complicado. No hay señales de renovación, su contrato vence en 2027, y la falta de estímulos para ampliarlo ha enfriado cualquier sueño de continuidad en la Bundesliga.
Desde hace días, en los círculos más cercanos al club merengue se comenta lo mismo: el Dortmund ha fijado su precio de salida. Y no es una cifra cualquiera: 70 millones de euros. Esa es la cifra que piden para sentarse a hablar en serio.

De admiración a opción real
No es casualidad que Schlotterbeck haya dejado pistas de su atracción por el Madrid. Antes de la final de Champions de 2024, dijo lo que muchos pensaban: que jugar ante el Real Madrid era algo especial, casi un sueño.
Esas palabras le han dado aire al interés blanco. Porque este Madrid, que quiere reforzar la zaga sin hacer locuras, ve en él un central completo: fuerte, técnico y con experiencia en la élite.
Mientras tanto, en Dortmund visualizan que su salida sería un golpe económico importante, pero asumible si llega una propuesta en firme. El club llevaba tiempo queriendo atar su futuro allí, pero la falta de acuerdos y la ambición de Nico por nuevos retos ha cambiado el panorama.

Camino despejado… si se acelera
Con opciones como Konaté o Upamecano descartadas y otras como Guéhi ya fuera de la ecuación, Schlotterbeck ha cogido ventaja. El Madrid analiza con calma, pero también con determinación. Saben que 70 millones no es una cifra desorbitada para quien apunta a ser pieza clave de una defensa que quiere volver a dominar Europa.
Y ojo, porque si las conversaciones se apuran, podríamos estar ante uno de los fichajes más cocinados del mercado. El Bernabéu espera, con esa mezcla de ilusión y nervio, deseando ver al alemán con la camiseta blanca.