Cuánto se gastaron Mbappé y Vinicius en la ‘cena conjura’ del equipo: los delanteros invitaron al resto

Vinicius y Mbappé asumieron una factura cercana a los 4.000 euros en la cena de unión del vestuario blanco

Alejandro Moreno Carrillo
Periodista
11 de Febrero de 2026 a las 11:55
El Real Madrid en la cena de equipo
El Real Madrid en la cena de equipo

La cena de conjura del Real Madrid no solo dejó una imagen de unidad. También una factura considerable. La plantilla al completo se reunió en un conocido restaurante del centro de Madrid para cerrar filas antes del tramo decisivo del curso. Y, según confirmó Dani Ceballos a la salida ante las cámaras, la cuenta corrió a cargo de los delanteros: “Han invitado Vinicius y Kylian”.

El menú del local ronda los 100 euros por persona. Si se tiene en cuenta que acudieron los 24 jugadores de la primera plantilla, el gasto total se mueve entre los 3.000 y los 4.000 euros. Una cifra importante, aunque asumible para dos de las grandes estrellas del vestuario.

La imagen fue potente. Todos juntos. También los lesionados. Sin cuerpo técnico. Sin entrenador. Solo futbolistas.

Story de Vinicius de la cena de equipo
Story de Vinicius de la cena de equipo

Una invitación con mensaje

Que Vinicius y Mbappé asumieran la cuenta no fue un simple gesto económico. Fue una declaración de intenciones. Los dos referentes ofensivos quisieron liderar también fuera del campo. Dar un paso al frente en un momento delicado, con críticas y dudas alrededor del equipo.

Ceballos lo confirmó con naturalidad. Sin rodeos. Los delanteros pagaron. Y el resto lo agradeció. En el vestuario se entendió como un símbolo de compromiso y unión.

Entre 3.000 y 4.000 euros de factura

El restaurante elegido no es precisamente barato. El ticket medio supera los 100 euros por comensal. A poco que se sumen bebidas y algún extra, la cifra final se dispara con facilidad. Con 24 jugadores en la mesa, la cuenta se acercó a los 4.000 euros.

La cena se alargó hasta bien entrada la madrugada. Algunos futbolistas abandonaron el local antes. Otros apuraron la noche. Pero el mensaje ya estaba lanzado: el grupo quiere competir unido.

Ahora falta lo más importante. Que esa conjura se traduzca en resultados sobre el césped. Porque en el Real Madrid, las cenas ayudan. Pero lo que realmente manda es lo que ocurre el fin de semana.