Álvaro Arbeloa, del "no me gusta el fútbol" de niño a ídolo del Real Madrid

Álvaro Arbeloa no se imaginaba de niño que podria llegar a ser futbolista profesional

Nano Antón.
Periodista
15 de Febrero de 2026 a las 23:30
Álvaro Arbeloa en un acto.
Álvaro Arbeloa en un acto.

Muchas veces, las historias de los futbolistas son realmente sorprendentes, porque llegan a ser profesionales de forma prácticamente imprevista. Así le ocurrió a Álvaro Arbeloa, que no quiso ser jugador desde niño. De hecho, el actual técnico del equipo merengue no quiso dedicarse a este deporte cuando era pequeño. Fue con el paso del tiempo, cuando fue creciendo como jugador, cuando le cogió realmente el gusto.

"Álvaro era uno de los alumnos con una mejor cabeza, era muy inteligente. Pero le dedicaba mucho tiempo al fútbol. Suspendió las mates en una evaluación y le cité para una entrevista. Le dije que lo del fútbol estaba muy bien, pero que no debía descuidar los estudios porque era muy difícil llegar a Primera y comer del fútbol. Para mi sorpresa, me dijo: 'Yo ya sé que no viviré del fútbol. Si a mí no me gusta. Lo hago por mi padre'", cuenta Manuel Magdaleno, antiguo profesor de matemáticas de Arbeloa.

Un gran jugador

Con el paso del tiempo, y después de haber ganado con el Liverpool, la Selección Española y el Real Madrid, el exjugador puede decir orgulloso que es una de las leyendas de su generación. Muchas veces se la ha infravalorado e incluso humillado, pero nadie puede poner en duda lo que logró hacer durante muchos años. Además, fue un futbolista con personalidad y un gran liderazgo.

Álvaro Arbeloa en un análisis táctico.
Álvaro Arbeloa en un análisis táctico.

Un nuevo reto

Y ahora Arbeloa tiene por delante algo bastante complicado en la situación actual, que es triunfar en el Real Madrid. Cogió el relevo a un Xabi Alonso que terminó bastante desgastado por problemas con los jugadores y falta de algunos recursos en la plantilla para implantar su idea de fútbol. 

El Madrid todavía lucha por la Liga y la Champions League, pero hay que reconocer que es bastante complicado, porque no hay regularidad y la forma física de los jugadores no es la ideal.