Ibrahima Konaté ha vuelto a encender el mercado con una declaración que ha recorrido Europa en cuestión de minutos. El defensa francés, al que en el Real Madrid se sigue muy de cerca desde hace meses, lanzó un mensaje que muchos han interpretado como un guiño directo hacia el club blanco.
El central acaba contrato este verano y su situación con el Liverpool sigue atascada. Nada se mueve. Las conversaciones continúan, pero sin avances reales. Y en el vestuario ‘red’ ya dan por hecho que el escenario de su salida está sobre la mesa.
Konaté habló desde la concentración de Francia y dejó una frase que ha cambiado el tono de la historia: “Mis agentes están negociando con el Liverpool. Espero que pronto pueda tomar una decisión”. Un comentario sencillo, sí, pero con un trasfondo evidente. Un “espero que pronto” que en la afición madridista sonó a oportunidad.
Rumores, desgaste… y una temporada difícil
El defensa no está viviendo su mejor año en Inglaterra. Su rendimiento ha bajado y los últimos partidos lo han dejado expuesto. En la derrota ante el Manchester City, por ejemplo, quedó señalado en la acción que provocó un penalti y en el salto que terminó en gol de Haaland.

Ese bajón colectivo e individual ha alimentado la idea de que Konaté podría buscar un nuevo proyecto. Y el Real Madrid, que valora reforzar la zaga el próximo verano, aparece como destino ideal: juventud, potencia, experiencia europea… el perfil encaja.
Francia le espera ante Azerbaiyán
Mientras tanto, en la selección francesa el panorama es distinto. No participó en el último partido, pero Didier Deschamps cuenta con él. Ante Azerbaiyán podría recuperar sensaciones y minutos, justo lo que necesita para cerrar la temporada con algo de aire.
El técnico siempre ha considerado a Konaté como un jugador fiable, aunque advierte que necesita estabilidad para rendir en su mejor versión. Algo que, hoy por hoy, no encuentra en Anfield.
Un verano que puede cambiarlo todo
Konaté sabe que está ante uno de esos momentos que marcan un camino profesional. Renovar con un Liverpool que busca reinventarse o aprovechar la ocasión para dar un salto a un club que pelea por todo cada año.

La sensación entre los aficionados madridistas es clara: el central ha dejado la puerta entreabierta. Y ese “espero que pronto” ha sido interpretado como una señal. El verano decidirá. Pero el mensaje ya ha hecho ruido… y en el Bernabéu se ha escuchado fuerte.