Dean Huijsen vuelve a pasar por enfermería. El central del Real Madrid sufre una lesión en el cuádriceps y estará fuera varios encuentros. La noticia golpea de lleno a Xabi Alonso, que pierde a uno de sus defensas más utilizados en este arranque de temporada.
Las molestias aparecieron tras el partido ante el Elche. El jugador notó un pinchazo y pidió el cambio. Desde entonces, el dolor no remitió. Tras las pruebas médicas realizadas en Valdebebas, el diagnóstico quedó claro: problema muscular y descanso obligatorio.
Huijsen no se ha entrenado con el grupo en los últimos días. Ni siquiera realizó trabajo específico en el césped. El club ha optado por ser prudente. No quieren arriesgar con un futbolista que venía acumulando muchos minutos y que, físicamente, estaba al límite.

Baja segura para Champions y Liga
Xabi Alonso ya lo sabe: Huijsen no estará contra el Olympiacos. Tampoco llegará al duelo frente al Girona en Montilivi. Dos partidos clave. Dos partidos en los que la defensa volverá a sufrir cambios. Y la situación podría ir a peor.
El hispano-neerlandés también es seria duda para el choque ante el Athletic en San Mamés. Ese duelo está marcado en rojo dentro del calendario. Pero su presencia parece complicada. El cuerpo técnico quiere evitar una recaída que lo deje fuera aún más tiempo.
Con esta lesión, el Madrid se queda en cuadro atrás. Raúl Asencio es el único central completamente disponible. Rüdiger está cerca de volver, sí, pero no llegará al partido europeo. El alemán avanza bien, pero aún necesita un poco más de trabajo antes de entrar en una convocatoria.

Xabi busca alternativas
El técnico tolosarra maneja varias opciones. Tchouaméni podría repetir como defensa improvisado. También Álvaro Carreras es una solución de emergencia. De momento, Xabi Alonso no ha tirado de la cantera, aunque no se descarta hacerlo en las próximas horas.
La idea del club es clara: proteger a Huijsen. El jugador es pieza importante y no quieren ponerlo en riesgo. “Hay que ser cautos”, apuntan desde el vestuario. La lesión llega en un momento delicado, con un calendario cargado y una defensa muy tocada.
El Madrid respirará cuando el central vuelva. Pero, por ahora, toca resistir. Y Xabi Alonso deberá reconstruir su línea defensiva a contrarreloj.