El Real Madrid ha sido claro: Arda Güler no se toca. En el club lo consideran una pieza intocable, uno de esos futbolistas que no se venden ni por todo el oro del mundo. Ni Arsenal ni Manchester City, dos de los grandes interesados, han logrado abrir una puerta que Florentino Pérez mantiene cerrada a cal y canto.
Güler se ha ganado su estatus en poco tiempo. Su talento, su descaro y, sobre todo, su conexión con Kylian Mbappé lo han convertido en uno de los jugadores más importantes del proyecto. El turco ya le ha brindado siete asistencias y juntos forman una sociedad que empieza a asustar a toda Europa. Una especie de “mini Modric” que entiende el juego con la naturalidad de los genios.

En el club blanco hay consenso absoluto. Nadie quiere ni oír hablar de una posible venta. Ni cesión, ni intercambio, ni cifras mareantes. El turco está considerado parte del futuro inmediato del Madrid. “Es diferente”, dicen dentro del vestuario. Y lo cierto es que cada vez más aficionados lo ven como el heredero natural del trono técnico que ha dejado Luka Modric.
El Arsenal lo quiso la pasada temporada
El Arsenal fue el primero en tantear la posibilidad de ficharlo cuando el turco no jugaba con Ancelotti. Mikel Arteta lo ve como una joya ideal para su fútbol de posesión y dinamismo. Pero en el Bernabéu no hay debate. La respuesta fue un rotundo “no”. Días después, el Manchester City también se interesó. Guardiola incluso pidió informes directos sobre su evolución. La contestación volvió a ser la misma: Güler no está en venta.
Su adaptación al equipo ha sido meteórica. A sus 20 años, el turco se ha soltado por completo. Ya no es ese chico tímido que llegó desde el Fenerbahçe buscando minutos. Ahora es una de las caras visibles del nuevo Real Madrid de Xabi Alonso, una versión joven, alegre y con talento desbordante.

En Valdebebas saben que todavía tiene mucho margen de mejora, pero su evolución está siendo de manual. Nadie quiere repetir errores del pasado con jóvenes talentos que se marcharon demasiado pronto. Güler, en cambio, tiene asegurado su sitio. El mensaje desde la cúpula es contundente: el Real Madrid no negocia por Arda Güler.