Vinicius desvela su ritual más personal a la hora de comprar estos objetos: "Le pido permiso a mi padre"

Vinicius explica que su colección de relojes refleja esfuerzo y siempre consulta a su padre antes de comprar uno

Alejandro Moreno Carrillo
Periodista
15 de Febrero de 2026 a las 13:5
Vinicius con uno de sus relojes exclusivos
Vinicius con uno de sus relojes exclusivos

Vinicius Junior ha abierto una ventana a su lado más íntimo. El delantero del Real Madrid ha explicado cómo una de sus grandes pasiones, los relojes, está ligada a la disciplina y al consejo familiar. “Pregunto a mi padre siempre que voy a comprar un reloj para que me dé permiso”, confesó el brasileño en un vídeo para GQ España.

El futbolista de 25 años se ha convertido en el protagonista del formato ‘10 esenciales’, donde comparte los objetos que considera indispensables en su día a día. La pieza no solo muestra sus supersticiones o gustos, sino también la influencia de su familia y sus hábitos fuera del césped.

El reloj de Vinicius Júnior
El reloj de Vinicius Júnior

De São Gonçalo al Real Madrid

Vinicius recuerda su infancia en São Gonçalo y cómo su padre marcó las reglas de su crecimiento deportivo y personal. “Mi padre, al principio, me ponía metas: tenía que marcar 20 goles o dar 10 asistencias para poder comprarme uno”, relató. Cada reloj, según explica, simboliza un objetivo alcanzado y un esfuerzo recompensado en el campo.

Más allá de los relojes, el delantero se deja ver en su vida diaria con otros esenciales. La baraja de cartas es uno de ellos. Durante concentraciones y viajes, se divierte con Gabriel Magalhães, Rodrygo o Militão. “Jugamos mucho… lo pasamos muy bien”, asegura, destacando que estos momentos ayudan a liberar tensión y fortalecer la relación con sus compañeros.

Perfume y açaí, otros imprescindibles

El perfume también ocupa un lugar especial. Vinicius lo aplica antes de entrenamientos y partidos, casi como un ritual que le prepara mentalmente. Además, el açaí, típico de Brasil, sigue siendo parte de su alimentación. “Lo como desde que soy niño. Antes podía comer mucho más que ahora por la dieta”, reconoce, recordando su vínculo con sus raíces y la energía que le aporta.

La pasión por los relojes, sin embargo, tiene un matiz especial. Más que un lujo, representa sacrificio, metas cumplidas y la relación cercana con su padre. Hoy, aunque podría permitirse cualquier pieza, sigue consultando con él. Su colección es así un símbolo de esfuerzo y constancia, desde São Gonçalo hasta el Real Madrid, donde brilla a nivel mundial.

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