Una de las grandes polémicas de la última jornada de LaLiga fue la expulsión de Dean Huijsen contra la Real Sociedad. El árbitro, Gil Manzano, consideró que el central hizo contacto en una entrada, siendo el motivo de su expulsión. “Buena imagen para el fútbol español, se admite el error pero sigo sancionado” fueron sus palabras en Instagram.
Mediante el uso de sus historias en esta red social, Huijsen expresó su evidente descontento ante esto. Según ha sabido Defensa Central, el Real Madrid apeló la sanción para que la tarjeta roja de Huijsen fuera revocada. No obstante, esta apelación fue rechazada en más de una ocasión, provocando la molestia del club y del jugador.

Pudiendo usar las imágenes del VAR, Gil Manzano decidió expulsar directamente a Huijsen durante el partido. El CTA, pese a haber reconocido el error, terminó sancionando con otro partido a Huijsen. Una clara demostración del nivel tan bajo en el que se encuentra actualmente el arbitraje en el fútbol español.
La furia de Huijsen
De apenas 20 años de edad, Dean Huijsen ha destacado por ser un jugador muy tranquilo. Su madurez y fortaleza mental son algunas de sus cualidades más importantes, siendo parte de la razón de su rol como líder de la zaga. Si bien Huijsen no es un jugador que guste de verse envuelto en polémicas, el arbitraje ha sacado lo peor de él.
En una entrada con un evidente toque al balón, Huijsen fue penalizado por una acción que no cometió. Sus palabras expresan su sentir y el de todo el madridismo ante una situación que estuvo alejada de ser transparente y justa. Esta expulsión es la segunda de Huijsen con la camiseta del Real Madrid, con la primera sucediendo durante el Mundial de Clubes.

En aquella ocasión, la expulsión también se dio por circunstancias ciertamente polémicas. Aún así, lo del Mundial de Clubes no es nada comparado con lo de LaLiga, con el Real Madrid siendo afectado otra vez por el arbitraje. Ante la lesión de Rüdiger, la expulsión de Huijsen ha dejado al Real Madrid sin solidez en la zaga para el próximo partido.
Un arbitraje de mal en peor
Aún y con todos los cambios que el CTA ha realizado antes del comienzo de la temporada, estos no han sido suficientes. La expulsión de Huijsen es una prueba más de que el futbol español está lejos de siquiera competir con las mejores ligas de Europa. Si el arbitraje no sufre cambios importantes, lo único que sucederá es que el fútbol español pierda su magia.