Jota Jordi no pudo más. El tertuliano de El Chiringuito apareció hundido en el programa tras la debacle del Barcelona en Stamford Bridge. Su rostro lo decía todo. Su tono, todavía más. El Barça cayó 3-0 ante un Chelsea que fue un torbellino. Y la sensación general era clara: pudo ser mucho peor.
“Estoy en el programa por obligación”, soltó Jota Jordi nada más empezar. Fue un golpe directo. “Me quedo por mis compañeros”, añadió, dejando ver que la derrota le había dejado tocado. Muy tocado. El barcelonismo, también.
El periodista catalán explotó. “A estos jugadores hay que exigirles mucho más”, dijo sin rodeos. No levantó la voz, pero la frustración se notaba en cada pausa, en cada mirada perdida. El mensaje era simple: así no se puede seguir.
😡 "HAY QUE EXIGIR MUCHO MÁS a los JUGADORES".
— El Chiringuito TV (@elchiringuitotv) November 25, 2025
😫 @jotajordi13, 'tocado' como pocas veces has visto tras la debacle en Londres. pic.twitter.com/USBUtBouYO
Un Barça irreconocible
La imagen en Londres fue durísima. El Chelsea superó al equipo de Hansi Flick en todo. Intensidad. Ritmo. Eficacia. El Barça fue un equipo sin alma, sin respuesta y sin convicción. Cayó por 3-0… y gracias. A los ingleses les anularon tres goles más. Stamford Bridge fue una pesadilla azulgrana.
El propio Jota Jordi lo repitió varias veces: “No se puede competir así”. El enfado no era por el resultado, sino por la actitud. Por la falta de carácter. Por la desconexión. Una derrota puede pasar. Tres goles también. Pero la sensación de rendición es lo que más dolió a la afición culé.

Se encienden las alarmas
El partido abre un debate enorme en el entorno azulgrana. Flick sigue sin encontrar un once fiable. El equipo sufre atrás, crea poco y se desconecta con facilidad. Todo eso, mezclado, explica la tormenta de Londres.
Jota Jordi reflejó lo que muchos culés sienten hoy. Desencanto. Cansancio. Y un punto de vergüenza deportiva. “Hay que exigir”, insistió el tertuliano. No pedía milagros. Pedía compromiso. Algo tan básico como competir.
La herida es profunda. El golpe, duro. La confianza, tocada. El Barça necesita reaccionar ya. Porque noches como esta dejan cicatriz. Y porque, como recordó Jota Jordi, el escudo obliga. Siempre.
El mensaje final quedó flotando en el aire del plató: “Esto no puede volver a pasar”.