Álvaro Arbeloa ya tiene clara su filosofía como entrenador. Quiere un vestuario libre. Sin cadenas. Un lugar donde los jugadores puedan expresarse dentro del campo. Su idea: adoptar un estilo similar al de Carlo Ancelotti.
El exlateral confía en que esta fórmula funcione. Que los futbolistas retrocedan cuando sea necesario, pero que luego tengan energía para atacar con total libertad. Libertad para decidir, para arriesgar, para ser ellos mismos.
Libertad por encima de la rigidez
Arbeloa busca crear un ambiente donde predomine la confianza. No quiere imponer disciplina estricta ni controlar cada movimiento. La prioridad es que sus jugadores se sientan cómodos. Que disfruten del juego y den lo mejor en cada acción.

Esto contrasta con la filosofía de Xabi Alonso, que como entrenador buscaba control absoluto. Cada detalle en el vestuario pasaba por su supervisión. Arbeloa prefiere otra vía: guía, apoyo y espacio.
Inspiración en Ancelotti
El modelo no es nuevo. Carlo Ancelotti lo ha demostrado durante décadas. Su éxito se basa en permitir que los futbolistas respiren y tomen decisiones. Arbeloa quiere replicar esa fórmula. Sabe que la confianza genera rendimiento.
El mensaje es claro: “Tendrán total libertad”. Cada jugador debe sentir que puede asumir riesgos, ser creativo y aportar al equipo sin miedo. La energía y la motivación serán el motor de esta propuesta.

El plan de Arbeloa ya está en marcha. Sesiones de entrenamiento, charlas y reuniones buscan reforzar la comunicación. La meta es un vestuario unido, motivado y libre. Un grupo que recuerde la filosofía blanca, pero con el toque cercano que Arbeloa quiere imprimir.
El tiempo dirá si su ‘Plan Ancelotti’ logra resultados. Pero la intención es evidente: confianza, libertad y fútbol alegre. Los jugadores ya notan el cambio. Y eso, en el Real Madrid, siempre se refleja en el campo.